Eixample – Turó del Puig – Baixador de Vallvidrera

Sábado 14 de noviembre, 8:30. Partimos desde el centro de Barcelona, en pleno Eixample izquierdo, con el objetivo de hacer una ruta por la sierra de Collserola. El final no está muy definido, vamos a improvisar un poco dependendiendo de cómo se vaya dando la jornada. ¡A caminar!

Hay muchos caminos para llegar al bosque; hoy toca subir por Vallcarca. Llegamos al Paseo de Gracia y continuamos por Gran de Gracia, Lesseps y Avenida de Vallcarca. Pasamos por debajo del puente de la película “A tres metros sobre el cielo” y llegamos a Ronda de Dalt. Rotonda y seguimos de subida, por la carretera de Sant Cugat. No muchos metros, hasta llegar a la primera calle que se mete a la izquierda: Carrer de Navata. Primera calle a la derecha y todo recto hasta llegar al primer mirador. No está muy alto, pero la vista de la ciudad con el sol ascendiendo y el mar de fondo es espectacular. 5,5km.

Passeig de les Aigües, hasta desviarnos por Carrer de Vila de Roses. Cuestas. Largas y con mucha pendiente, pero según vamos subiendo seguimos gozando de vistas al mar. El camino se modera un poco y enlazamos con el Camí Can Borni, subida clásica al Tibidabo. Al llegar a la carretera, la cruzamos y tomamos el GR-92 en sentido sur, siguiendo el sendero hasta dar con el Camí de Sant Cugat, una pista forestal que lleva al Turó del Puig, uno de los puntos más altos de la sierra. Poco antes, la pista se bifurca, tomando la opción de la izquierda. Ahora divisamos todo el valle, toda la parte trasera de la montaña. Llegamos a un cruce de caminos, en Avenida de Collserola. Exploramos uno cualquiera, mirando al Vallés y divisando montañas como La Mola y Monserrat. Damos un pequeño rodeo a la zona y, entre pista y senderos, volvemos al cruce de caminos para decidir ir ya hacia el Baixador. Paseo entre urbanizaciones. Casas de todo tipo, algunas muy bonitas. Un poco incomunicadas, pero muy peculiares.

De pronto, ¡sorpresa! Damos con un edificio abandonado, que parece un palacio modernista. No hay letreros, habrá que buscar en internet. Se trata del lavadero del sanatorio antituberculoso de Barcelona, obra de Joan Rubió Bellver, un discípulo de Gaudí. Está en ruinas, pero debió ser todo un monumento en su día. Tras el descubrimiento seguimos bajando por el barrio, de calle en calle y con ciertas escaleras para ir atajando. Tras algún kilómetro más, llegamos al Baixador.

Notas de esta ruta por Collserola

  • 16 kilómetros y medio, unas 3 horas y media. Sin el rodeo al Turó del Puig, unos 4km menos.
  • Unos 6km urbanos desde el Hospital Clínic. Se puede ir en metro hasta Vallcarca o Penitents.
  • Algunas pendientes importantes, pero en general es una ruta muy asequible.
  • Vistas sublimes de la ciudad y del entorno. 😀
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