Circular a Sant Alís desde Ager

Sant Alís es una de las cimas más altas de la sierra del Montsec y cuenta con varias vías de ascensión, tanto por la cara norte como por la cara sur. Por esta última vertiente fue nuestra ruta, partiendo del pueblo de Àger.

Ermita de Colobor

En Àger aparcamos justo en un aparcamiento situado en la misma entrada del pueblo, en la misma carretera que lo cruza, aprovechando para desayunar en el horno de pan allí ubicado. En la plaza, nos encontramos también con varios carteles informativos, pero el inicio de nuestra excursión es claro: el GR 3. Justo allí, comenzamos a ver las marcas rojiblancas, siguiéndolas un pequeño tramo por la acera, y luego hacia el camping, donde comienza un camino con bastante vegetación.

Al rato desembocamos en una pista, que nos llevó en ligero ascenso hasta una masía, tras la cual, tomamos un sendero a la izquierda. En realidad, si hubiéramos elegido seguir por la pista, más tarde se hubiera transformado en sendero y hubiéramos dado al mismo punto (siguiendo las marcas verdes). Pero nosotros seguimos por el GR, que ya se había transformado en un ascenso durete, por el bosque, pero con el sol pegando fuerte. Con carteles sobre la fauna y flora del lugar y con esas cuestas empinadas, llegamos a la ermita de la Mare de Dèu de Colobor, en ruinas, donde tomamos un pequeño descanso, a la sombra de sus paredes.

Unos metros después, en una curva, dejamos el GR para adentrarnos en un sendero indicado con una señal de madera poco visible y con una marca verde, color que seguimos hasta el siguiente tramo.

Sant Alís

El sendero de marcas verdes es especialmente bonito. Más bosque y a pesar de perder panorámica, buenas vistas en algún claro. Pero al rato, nueva bifurcación. El sendero marcado sigue recto, pero nosotros optamos por atajar campo a través. A priori se trataría de otro sendero (aparece en algún mapa y se puede seguir el rastro) pero hay bastante maleza, árboles caídos y una pendiente excesiva, con pequeñas piedras y arena que ponen más técnico el ascenso. Con todo, conseguimos llegar a una pista, que seguimos hacia la derecha, sentido este.

En nada, nos encontramos con otra senda marcada en la pista con un montón de piedras y pintura azul. La seguimos, continuando con un fuerte ascenso y algún que otro paso aéreo, sumando algún pequeño tramo de trepada. Nos aparecieron varias opciones, pero optamos por lo seguro, permaneciendo en las marcas azules hasta llegar al punto alto de la sierra. Allí, un cartel metálico indica la dirección de la cima, que ya es pista, primero con más arbustos, y luego con más piedras.

Todo recto en sentido oeste, por pista, hasta llegar a una señal que indica la cima de Sant Alís hacia la izquierda, hacia el precipicio. Y allí está, una pequeña cabaña y el vértice geodésico con un cartel indicativo. Las vistas, para recordar, sobre todo sur, norte y oeste, incluyendo cimas de los Pirineos, como la Pica d’Estats o el Aneto.

Ermita de Piedra

Marchamos también al oeste. No mucho, hasta dar con un paso muy difuso, por una especie de canal / tartera. La versión más larga hubiera sido seguir hasta el Coll d’Ares, pero decidimos bajar por allí, con mucho cuidado. Sin apenas sombra, bajo un sol abrasador, con la ayuda de los bastones, bajada muy empinada y resbaladiza. Descendimos bastante, con sólo un paso más aéreo, pero en general por un terreno para senderistas con experiencia, equilibrio y poco vértigo.

Así, llegamos a la carretera, siguiéndola hasta la primera curva cerrada. Pequeñísimo tramo de pista hasta una granja, donde tomamos el sendero señalizado con marcas blancas y verdes (SL-C 8). Al poco este sendero cuenta con una bifurcación, eligiendo el camino de la izquierda, que vuelve a subir puntualmente para luego bajar constante pero sin grandes desniveles, con muchas eses en la última parte, hasta la ermita de Pedra, que dejamos a un lado.

Àger

El sendero persiste en el descenso, atravesando una pista en varias ocasiones, hasta llegar a un oásis entre tanto bochorno, un merendero con sombra y con fuente de agua potable. Descansamos unos minutos largos y seguimos el camino, casi siempre por pista, con algún recorte por sendero. Pasamos alguna granja y de vuelta al pueblo de Àger, sin mayor complicación.

Notas de la ruta

  • Unos 20 km y más de 1100 metros de desnivel positivo acumulado, con fuertes desniveles.
  • A pesar de tramos de bosque, con sol y calor, se hace muy duro.
  • Galería de fotos.
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